Suicidio infantil; el rostro fallido de Aguascalientes

Diana y Alison sólo tenían 13 años de edad… hoy son parte de una estadística que cimbra a Aguascalientes: la de los suicidios.

El fenómeno del suicidio infantil ha dejado en este 2021 un escenario desalentador para Aguascalientes, un estado que parece no encontrar la salida para esta problemática familiar y social.

Este es un recuento de algunas historias que se han escrito en Aguascalientes y que han dejado testimonio de la política fallida y la urgente atención que reclaman hoy en día nuestros niños y adolescentes.

Las víctimas tenían nombres, familias y sueños

…Era un martes 25 de mayo en la comunidad de Ojo de Agua, en Tepezalá -uno de los municipios de mayor rezago económico en Aguascalientes-. Ahí, en el patio de una casa ubicada en la calle Emiliano Zapata estaba a sus 11 años de edad suspendido de un árbol, nada pudieron hacer para rescatarle.

Días antes, el 6 de mayo del 2021, el cuerpo frágil e inerte de Diana fue encontrado pendiendo de un mezquite en la comunidad La Caldera, en Asientos; el parte de su fallecimiento sólo decía que días antes habría tenido una discusión con su mamá. Diana murió a sus trece años de vida.

Su nombre era Alison, ella vivía en Potreros del Oeste, al sur de la ciudad, una zona que se caracteriza por el hacinamiento y problemas sociales graves como delincuencia, drogadicción y embarazos a temprana edad; el reporte de la muerte de Alison llegó a las 03 horas con 41 minutos del 11 de julio de este año. Alison se colgó de su litera teniendo sólo 13 años, ya nada pudieron hacer por ella.

Diego, el hermano menor de Marisol le encontró suspendida de una cuerda amarilla con azul; Diego y Marisol vivían en el área de Pocitos. Era un miércoles y el 3 de junio se daba a conocer la muerte de la pequeña, una más en la lista de los suicidios infantiles que se han registrado en Aguascalientes este 2021.

El 21 de abril se había escrito una historia similar, quien fue encontrado muerto no alcanzaba aún la mayoría de edad, tenía 17 años.

El 10 de noviembre cimbró una vez más Aguascalientes, fue una pequeña de tan sólo 8 años de edad quien encontró a Geraldine, su hermana, sin vida al interior de su casa en Paseos de San Antonio; Geraldine es a sus trece años de edad otra víctima más de razones desconocidas que le llevaron formar parte de la cifra de suicidios infantiles.

Una política gubernamental fallida

Con el paso de los años, las historias de auto privación de la vida se cuentan por miles en este territorio de la zona centro del país, sus cifras cierran en números de tres dígitos cada año y a las escasas horas de indignación social les alcanza rápidamente el olvido y la negligencia gubernamental.

En Aguascalientes hemos sido testigos -cada vez con mayor frecuencia- de casos de niños que han recurrido al suicidio, dejando un vacío imborrable para sus familias, una huella de la decadencia social y al descubierto la incapacidad gubernamental para lidiar con un problema social de esta naturaleza.

Los programas y acciones gubernamentales han carecido de continuidad, efectividad y eficacia, sólo se quedan en discursos reiterados e intentos fallidos.

El suicidio conlleva tragedia para las familias y para la sociedad, destaca informe del INEGI consultado por Latido.Online, en tanto que cifras oficiales refieren que en los últimos cuatro años más de medio centenar de niños en Aguascalientes se han quitado la vida.

El lugar que nunca nos ha honrado

En 2020, el INEGI reportó que del total de fallecimientos en el país, 1,069,301, un total de 7,818 fueron por lesiones autoinfligidas, lo que representa una tasa de 6.2 por cada 100 mil habitantes, es decir, superior a la registrada en 2019 que fue de 5.6 pro cada 100 mil.

Aguascalientes en 2020 fue ubicado por el Instituto de referencia en el segundo lugar nacional con mayor incidencia de suicidios en el país.

A la indignación social le alcanza rápidamente el olvido y la negligencia gubernamental

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